La seguridad de los pacientes es nuestra principal prioridad en Lorente Ortodoncia. Para
garantizarla,
contamos con protocolos rigurosos de esterilización y trazabilidad que aseguran
que
cada instrumento y todo el material sanitario está completamente desinfectado antes de su
uso.
La esterilización es una barrera fundamental para evitar las infecciones
cruzadas.
Gracias a este proceso se eliminan microorganismos patógenos como las
bacterias, virus, hongos o esporas que podrían transmitirse entre pacientes o
profesionales, y que comprometen la salud bucal y general.
Por otro lado, la trazabilidad nos permite registrar cada instrumento
desde su
esterilización hasta su uso. Este sistema garantiza que, en caso de cualquier
incidencia,
se pueda identificar con precisión el origen y la historia de cada material.
En nuestra clínica trabajamos con un riguroso proceso para esterilizar todos los materiales utilizados en consulta después de ver a cada paciente, ¡te lo contamos paso a paso!
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Sumergir el material en glutaraldehído y vibrar: El primer paso consiste en
sumergir el material en una solución de glutaraldehído y colocarlo en un vibrador ultrasónico.
Se trata de una desinfección inicial con la que eliminamos gran parte de los
microorganismos. Al mismo tiempo, la vibración ayuda a desprender cualquier
resto orgánico o residuo que pueda haber quedado. De esta forma, no solo aseguramos que
el material llegue limpio a las fases posteriores de esterilización, sino que también reducimos
considerablemente el riesgo de contaminación cruzada.
2Lavar el material en termodesinfectadora para clínica: Tras la desinfección inicial, los instrumentos se introducen en un termodesinfectador especialmente diseñado para uso clínico. Este equipo trabaja con programas específicos de limpieza, temperatura y detergentes enzimáticos que eliminan los restos orgánicos y suciedad microscópica.
3Colocar en bandejas y secar: Una vez finalizado el lavado, los instrumentos se organizan en bandejas y se introducen en una secadora. Este proceso elimina cualquier rastro de humedad, evitando la proliferación de microorganismos y garantizando que los materiales estén en condiciones óptimas para no comprometer la eficacia del autoclave.
4Embolsar: Introducimos las herramientas secas en bolsas especiales de esterilización. Estas bolsas están fabricadas con materiales que permiten el paso del vapor dentro del autoclave, pero que al mismo tiempo mantienen el contenido aislado y estéril una vez finalizado el proceso. Cada bolsa queda perfectamente sellada, de modo que los instrumentos permanecen protegidos hasta el momento de su uso.
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Esterilizar en el autoclave: Finalmente, los instrumentos se introducen en el
autoclave, el corazón del proceso de esterilización. Este equipo utiliza vapor de agua a
alta presión para destruir por completo cualquier microorganismo.
Una vez finalizado el ciclo, los instrumentos permanecen en sus bolsas selladas y esterilizadas,
organizadas por colores según su tipo y destino. Esta codificación facilita su identificación y
asegura que cada set contiene exactamente el material necesario para cada tratamiento.
Cada fase del protocolo de esterilización refleja nuestro compromiso con la bioseguridad de la clínica.
Gracias a estas medidas, podemos ofrecer a los pacientes la máxima protección frente a infecciones en
cada tratamiento.
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