El ácido hialurónico es un compuesto que se encuentra de forma natural en nuestro cuerpo, por lo que este no lo reconoce como extraño. Se trata de uno de los activos naturales más importantes de nuestra piel, articulaciones, ojos y tejido conectivo. Estos tejidos blandos mantienen su volumen y estructura, con un aspecto firme y rejuvenecido, gracias a este componente.
Con el paso de los años, nuestro cuerpo pierde capacidad de generación de ácido hialurónico, lo que se traduce en una pérdida de turgencia y jugosidad del aspecto de nuestra piel, degeneración de tejidos blandos, lentas cicatrizaciones, aparición de arrugas y pérdida de volumen.
Para evitar que el rostro se muestre con signos de flacidez, deshidratación y aparezcan pequeñas arrugas superficiales que alteren su armonía visual, utilizamos micro infiltraciones de ácido hialurónico. Así otorgamos a los tejidos ese extra de un componente propio que no es capaz de generar de forma óptima.
El ácido hialurónico ofrece beneficios para la salud y la estética de la salud oral y peri-oral.
Para conseguir unos resultados excelentes en tus tratamientos dentales, podemos utilizar el ácido hialurónico con el objetivo de regenerar y acelerar la cicatrización de los tejidos, perfilar el contorno del labio, difuminar arrugas y alcanzar una estética natural que embellezca tu sonrisa.
La versatilidad que le aporta al tratamiento bucodental la utilización de ácido hialurónico, convierte a esta sustancia en la aliada perfecta para conseguir una sonrisa en completa armonía. ¿Te interesa? ¡Llámanos y pregúntanos por este tratamiento!