El éxito de un tratamiento periodontal no es solo devolver la salud a la boca, sino que es
MANTENER su salud bucal DURANTE TODA LA VIDA
El Mantenimiento Periodontal o Tratamiento Periodontal Continuo es quizá, la fase más importante para evitar que las enfermedades periodontales se activen de nuevo.
En la Clínica de Periodoncia del Dr. Grandío el mantenimiento periodontal consiste en un conjunto de procedimientos realizados a diferentes intervalos de tiempo, con el fin de mantener la salud oral del paciente, así como a la detección precoz y tratamiento de la enfermedad periodontal bien sea nueva o recurrente.
El mantenimiento periodontal que realizamos en la clínica de periodoncia del Dr. Grandío es necesario porque:
Debemos considerar dos tipos de objetivos, en los que en la clínica de periodoncia del Dr. Grandío nos basamos:
En cada cita de mantenimiento periodontal realizamos diferentes actuaciones de forma protocolarizada
Actualizar la historia clínica del paciente, teniendo en cuenta posibles alteraciones o molestias tras el tratamiento inicial. Muy importante revisar y actualizar las medicaciones que toma el paciente.
Para asegurar la efectividad del paciente en la eliminación del biofilm, tanto a nivel químico como mecánico, debe evaluarse el índice de placa mediante reveladores
Caries, desgates dentarios, hipersensibilidad dental, ausencias dentales.
Donde explora:
Cada 2-4 años debe realizarse un estudio radiológico completo que permite observar los posibles cambios en el hueso alveolar, presencia de patologías a nivel periapical y caries.
Algunos estudios han podido demostrar que los pacientes que no siguen el programa de mantenimiento, tienden a volver a sus niveles anteriores de higiene presentando signos de deterioro periodontal. Eso justifica la necesidad de reforzar las medidas de higiene oral, con instrucciones individualizadas en cada tipo de paciente y siempre con carácter positivo.
Mediante la tartrectomía, debe eliminarse el acúmulo de placa y cálculo supragingival. Posteriormente debe realizarse la instrumentación de las zonas que presenten signos de inflamación para eliminar la placa subgingival.
El control mecánico mediante instrumentos específicos para la higiene de los implantes es indispensable, pero puede no ser suficiente para controlar la placa supragingival y mantener un implante en salud, ya que puede ser complicado por el diseño de las prótesis o por la colocación del implante. Actualmente existen cepillos especiales que permiten un mejor acceso a las prótesis y mejoran el control mecánico, pero, aun así, el abordaje mediante un control químico es fundamental. Se recomienda el uso de moléculas como la clorhexidina al 0,05% junto con el cloruro de cetilpiridinio al 0,05% o cloruro de cetilpiridinio al 0,05% únicamente en enjuague bucal, como coadyuvantes al control de mecánico del biofilm.
El pulido consiste en un proceso de remoción de las tinciones, excepto para aquellas zonas en las que la dentina está expuesta. El pulido está totalmente contraindicado en zonas con caries, esmalte fino o cemento en dientes recién erupcionados y en áreas desmineralizadas.
La fluorización puede ayudar a evitar la aparición de hipersensibilidad dentinaria, debida a la exposición de las raíces de los dientes, que suelen presentar los pacientes periodontales.
A pesar de realizar un correcto tratamiento periodontal y periimplantario, algunas localizaciones pueden sufrir pérdida progresiva de inserción periodontal debido al entorno multifactorial llegando a desencadenar nuevamente una progresión de la enfermedad, denominada recidiva periodontal.
Las recidivas son muy frecuentes en aquellos pacientes que no consiguen un correcto control de la placa dental debido a una incorrecta técnica de higiene oral o falta de constancia en su realización.
Para evitar dichas consecuencias y mejorar los parámetros clínicos y microbiológicos de la cavidad bucal, está justificado el uso de un antiséptico como tratamiento coadyuvante.
El intervalo de visitas se fijará en función del riesgo de progresión de la enfermedad periodontal del paciente, de forma individualizada.
El riesgo del paciente depende de múltiples causas como el estado de salud sistémico, factores genéticos, consumo de tabaco y/o alcohol, factores psicológicos y estrés, sexo, raza y nivel socioeconómico, entre otros.
En general, se aconseja que durante el primer año tras una enfermedad periodontal y periimplantaria se realicen visitas de mantenimiento periódicas de 3 a 5 meses e ir ampliando o reduciendo la frecuencia de las visitas de acuerdo con el paciente.