Sonrisas

¿Por qué los villanos del cine clásico tienen los dientes en mal estado?

¿No es mucha casualidad que todos los villanos del cine clásico se caractericen, además de por su maldad, por el mal estado de sus dientes? Muy separados, extremadamente largos, afilados… los hay muy variados, hasta de distintos colores.

Por suerte, parece que hoy en día los “malos” de la película han empezado a ir al dentista… manteniendo su esencia. Pero, ¿por qué no lo hacían antes?

Si bien es cierto que el primer dentista data de la época del Antiguo Egipto, los villanos del cine clásico no se han caracterizado por seguir un cuidado de su cavidad bucodental de forma rigurosa, consiguiendo de esta forma adoptar un aspecto maligno, violento y terrorífico que ha causado tensión en sus espectadores durante décadas.

Nosferatu, sal del castillo y ve a una clínica dental

De los personajes más icónicos que recordaremos todos por su dentadura, destacan los pertenecientes al mundo de los vampiros, siendo uno de sus máximos exponentes Nosferatu (Nosferatu, Friedrich Wilhelm Murnau, 1922).

De este oscuro personaje se pueden diagnosticar diferentes trastornos que, de ser corregidos, hubieran supuesto una mejora en la estética de su sonrisa:

  • Dientes extremadamente largos: no haber acudido a revisiones dentales de forma periódica ha hecho que su salud periodontal se resienta. Como resultado, la retracción de sus encías ha provocado que sus dientes den la sensación de que son muy largos.
  • Dientes desalineados: los dientes de un vampiro son su herramienta de trabajo y a la vez su mejor tarjeta de visita, por lo que mostrarlos en su posición correcta es fundamental. ¿Sabrá Nosferatu que en Transilvania también hay tratamientos de ortodoncia?
Nosferatu, sal del castillo y ve a una clínica dental

La niña de El exorcista y las brujas necesitan aclarar sus dientes

El ámbito de la estética dental también tiene su hueco en el cine clásico. Con el objetivo de aumentar el terror que provocan las brujas, brujos y personajes como la niña de El exorcista (El exorcista, William Friedkin, 1973), el estado de sus dientes debía de ser, de la misma forma, terrorífico: un color que no invite a pensar en que están sanos, dientes demasiado puntiagudos, etc.

Sin embargo, también existen tratamientos para este tipo de deficiencias:

  • Realizando un blanqueamiento dental se podría aclarar el tono de sus piezas para que las brujas y brujos puedan hacer sus conjuros con una sonrisa radiante.
  • Con carillas dentales o coronas artificiales, los dientes de estos personajes serían más funcionales y tendrían un tamaño, color y forma más estético.
  • En el caso de la niña de El exorcista, su edad no implica que haya que descuidar su salud dental, por lo que lo recomendable sería acudir a un odontopediatra que pueda diagnosticar a tiempo las patologías que pueda estar sufriendo. ¿Habrá odontólogos-exorcistas?
La niña de El exorcista y las brujas necesitan aclarar sus dientes

Los mafiosos y sus caras de “pocos amigos”

Para la mafia, es muy importante transmitir respeto a través del físico, exponiendo al resto sus cicatrices, tatuajes, moratones e incluso la falta de dientes, dando a entender su experiencia protagonizando altercados.

No obstante, hay quienes obtienen el respeto por su estatus de “leyenda”, como en el caso del capo de la mafia más famoso del cine: Don Vito Corleone (El Padrino, Francis Ford Coppola, 1972).

Hay poco que decir sobre sus dientes, aunque seguro que con una visita a una clínica dental se aseguraría de que está en perfectas condiciones. Sin embargo, lo que más llama la atención de su aspecto es la forma de su mandíbula, un ejemplo de cómo las prótesis dentales son de gran utilidad en el mundo del cine. Para conseguir que el maxilar inferior de Don Corleone tuviera esa forma, Marlon Brando utilizó una prótesis fabricada por Dick Smith.

Los mafiosos y sus caras de “pocos amigos”

No obstante, son muchos los mafiosos que han pasado por la gran pantalla y la mayoría de ellos han presentado características bucodentales comunes como:

  • Ausencia de dientes: no hace falta que sepamos en qué situación se pudo producir, pero antes de sustituir un diente por una pieza de oro, quizás deberían de consultarlo antes con un experto en implantes dentales.
  • Decoloración y estado periodontal deplorable: seguir malos hábitos como fumar o consumir alcohol de forma abusiva es una tónica constante en el mundo de la mafia. Su efecto en los dientes y las encías se traduce en la pérdida de un tono saludable y en la facilidad de sufrir enfermedades periodontales.

En las películas más modernas, ya no es tan habitual asociar el estado de los dientes con el rol de un personaje determinado, aunque eso no significa que los villanos hayan perdido la capacidad de sembrar terror y tensión en sus escenas.

Si no quieres tener un aspecto de villano de película, con todas las consecuencias que supone en lo que a salud y estética se refiere, no olvides visitar como mínimo una vez al año a tu dentista de confianza. Tú también puedes tener una sonrisa de cine.